Inicio

Kriyaban

Bitácora de un devoto de Yogananda

Mejor lectura
en pantalla grande:
www.kriyaban.es







Yogoda Satsanga Dhyana Kendra, Coimbatore
De vuelta a la quietud, en casa con el maestro

De nuevo tomo un autobús cama, pero esta vez he podido dormir, aunque en peores condiciones. Debido al estado antiguo del autobús, conviví durante diez horas de viaje con una vibración en mi cama digna de un regimiento de hormigas practicando maratón de fondo sobre mi cuerpecito. La nota agridulce es que olvidé en el autobús el reposabrazos para la técnica del Om, pero no hay mal que por bien no venga. Ya estaba empezando a romperse y en mi mente ya había pensado en comprar uno nuevo. Aprovechando que estoy aquí, me compraré el modelo “Five-Stars”, hecho de madera india, fabricado con mucho cariño en los talleres de Ranchi por tan solo 11€. ¡Qué más se puede pedir!

Estoy en el ashram de YSS en Coimbatore por dos razones. En mi plan inicial, mi visita a Coimbatore estaba justificada solo por mi deseo de alojarme en el Isha Yoga Center de Sadh Guru, de hecho, en ese momento no sabía ni que existía un ashram de YSS en Coimbatore. Pero al finalizar el primer borrador del viaje, me di cuenta de que duraba dos meses, y entonces pensé: ¡ni de broma voy a volver pudiendo estar tres meses! Así que me puse a buscar por internet todos los ashrams de YSS en la India para extender la estancia hasta los tres meses alojándome en tantos ashrams como fuera posible. De ahí surgieron los ashrams de Chennai y de Coimbatore, añadiendo entre ambos casi once días más de viaje, que fueron completados hasta los treinta alargando las estancias en el resto de sitios.

Esta fue la primera razón, y la segunda fue porque, al descubrir en Noida cómo se vive aquí la devoción con los gurús, quise hacer coincidir mi estancia en Coimbatore con la celebración de los mahasamadhis de Yukteswar y Yogananda en el ashram de YSS. Así que aquí estoy, en un ashram precioso, tranquilo, solo y con ganas de reconectar con el silencio, y por supuesto, esperando las celebraciones del fin de semana.

Bueno, como ya he mencionado, estoy solo en el ashram. Es un lugar no muy grande pero muy acogedor y bonito. Está en la ciudad de Coimbatore, pero no se oye nada del exterior. Lo que más me ha gustado al entrar en la recepción ha sido la gran foto del maestro. ¡Es impresionante lo que impone!

Aquí os dejo un pequeño video mostrando el ashram, espero que lo disfrutéis.

Por lo pronto, mis primeros dos días se dedicarán a “replegarme” y reconectar mi centro a su óptima posición, y después veremos cómo se desarrollan los días.

Imagen del Ashram de YSS en Coimbatore

Ashram de YSS en Coimbatore


Es mi cuarto día en este maravilloso lugar. No he salido de aquí para nada y de hecho, prácticamente mis movimientos son siempre los mismos, podría incluso caminar sobre las huellas que voy dejando. Estoy encantado, es realmente un lugar perfecto para hacer retiro. Todo resulta cómodo y apacible.

Ayer nos avisaron que, debido a la “alarma” provocada por el coronavirus, YSS cierra sus puertas a los visitantes y cancela todo tipo de actividades y meditaciones especiales, así que las celebraciones de los mahasamadhis que esperaba con ilusión no van a poder llevarse a cabo. Todavía tengo que dar gracias a Dios de que me hayan permitido quedarme en el ashram hasta finalizar mi reserva (siempre y cuando no salga a la calle). ¿Sabes qué? No me importa que me priven de salir porque estoy feliz de estar “aquí dentro”. Cuando me enteré de que me iban a echar, les pedí que hicieran lo posible para evitarlo, así que llamaron a Ranchi (el cuartel general en India de YSS) y finalmente pude mantener mi estancia. Estoy realmente feliz y agradecido al maestro y a Dios por permitirlo.

La decisión no es unilateral de YSS, sino que es el resultado de aplicar las recomendaciones del gobierno indio respecto a las medidas de prevención contra el virus. En esta línea, el ashram de Amma ha tomado la misma decisión y es por ello que he cambiado mis nueve días allí por nueve días en un resort de playa, creo que estaré igualmente muy bien.

Por suerte, mi siguiente destino es un ashram que, aunque ha tomado múltiples medidas de prevención, “de momento” no ha decidido cerrarse al mundo, así que sigo feliz de la vida.

¿Sabes? No sé si te pasa lo mismo, pero pienso que normalmente solemos vivir enlazando actividades, por muy pequeñas que sean cuentan como momentos de “desatención”. ¿A qué me refiero? Me refiero a que, ¿cuántas veces al día, a la semana, al mes o al año, simplemente te has tumbado con la mirada hacia el techo y te has permitido hablar contigo? Es más, ¿cuánto tiempo eres capaz de hablar contigo mismo sin que tu mente te distraiga con cualquier cosa? Hablar sobre qué es lo que quieres en la vida, sobre qué es lo que te gustaría hacer, de qué tienes miedo, etc. Creo que al ego eso no le gusta, y es por ello que trata de mantenerte ocupado en actividades o con pensamientos de todo tipo. El ego siente como una amenaza a su existencia cualquier actividad o pensamiento que estén dirigidos a no contar con él.

Como resultado de mi capacidad para desenvolverme en diferentes disciplinas, a veces resulta confuso decidir en qué enfocar la energía. Tratando de planificar y/o organizar mis objetivos, me di cuenta de que siempre que trato de planificar el futuro desde el presente, esto lleva asociado una leve y rara sensación de inquietud. Es entonces cuando decido practicar el “teching” (mirar al techo, tumbado en la cama) y en vez de planificar y/o organizar desde la mente, me pregunto a mí mismo: ¿en qué enfoco mi energía los próximos meses? Sabiendo que Dios se toma su tiempo para responder, me relajo esperando la respuesta. Y es aquí donde, debido al tipo de respuesta dada, decido compartir este bonito momento. Ante la pregunta ¿en qué enfoco mi energía los próximos meses?, la respuesta es: “dedícate a hacer ahora todo lo que en estos momentos te apetezca hacer, y del futuro ya me encargo yo".

Así que aquí estoy, feliz en este ashram que parece un monasterio de clausura, dedicado a mis rutinas diarias y aguardando mi próximo destino, el Isha Yoga Center, aquí en Coimbatore, a una hora y media de camino. Este lugar promete ser muy especial y está en el top 10 de destinos en mi viaje. Estoy convencido de que va a ser alucinante.



Información de interés

Transporte:

Autobús nocturno desde Anantapur a Coimbatore, coste: 1785 rupias.

Alojamiento en Coimbatore:

Consulta la pagina web para cualquier consulta o reserva de estancia: YSS Coimbatore ashram

Donativo recomendado: voluntario, no definido.

Cosas a visitar:

En mi segundo viaje a India y visitando de nuevo este fantástico lugar, descubrí una clínica ayurveda donde poder hacerse un masaje ayurvédico y recibir una fantástica atención médica de manos de una doctora ayurveda; muy recomendable hacer ambas cosas. Dejo a continuación la dirección completa.
The Arya Vaidya Pharmacy, AVP
1381-1382, Trichy Road
Opp. Stanes Motors, Coimbatore - 641 018
Ph: 0422 - 4394883, 4392545 Mob: +91 73958 93999

Importante:

Si no has leído todavía la sección Consideraciones, no olvides hacerlo. En esta sección encontrarás información muy valiosa que te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. En particular, hay detalles relacionados con tarjetas de crédito y el uso del móvil que son esenciales.



Kriyaban, bitácora de un devoto de Yogananda.
Un sitio web cuyo contenido se puede compartir sin restricciones.
aGoraCreativa.com - Barcelona, 2025.