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Kriyaban

Bitácora de un devoto de Yogananda

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Isha Yoga Centre
Dios es silencio y se encuentra en el silencio

¿Se puede empezar un post de manera más contundente? Pues esta es la experiencia resultante de llevar tan solo cuatro días en el Isha Yoga Centre.

Uno de los templos que alberga el complejo contiene un Dhyanalinga, y su influencia si meditas cerca de él es tan fuerte que, a los pocos días, empiezas a sentir cambios muy notables y claramente visibles en tu estado global. Pero el Dhyanalinga no es la única “estructura” aquí con esa capacidad, ¡hay dos más! Como te podrás imaginar, no estoy haciendo otra cosa que ir de una a la otra durante todo el día, tratando de estar en sintonía y sincronía con todas ellas para aprovechar al máximo la oportunidad que se me ha dado de poder estar aquí y empujar mi proceso espiritual todo lo que pueda. Si a todo ello le añadimos el ciclo de técnicas de meditación matinal y nocturno, no tengo tiempo para muchas cosas más, salvo comer, dormir y escaparme a tomar un zumo de piña natural con una porción de tarta de zanahoria a eso de las cuatro de la tarde y justo antes de empezar el segundo ciclo de visitas.

Dhyanalinga en Isha Yoga Centre


Está claro que a este viaje no he venido a hacer vacaciones, todo el viaje ha sido una oportunidad para “currar”, e Isha Yoga Centre es la mayor representación de este tipo de viaje.

Los lugares donde he tenido mayor conexión con el Gurú y la práctica han sido los ashrams de Yogananda en Calcuta y Ranchi. En ellos, claramente, las meditaciones fueron una pasada en intensidad, claridad y entrega. A continuación, en el ashram de Ramana Maharshi, tuve un encuentro muy potente con el aspecto del Yo y su relación con el proceso de desapego hacia el espacio de silencio interior en meditación. Finalmente, aquí, en Isha, lo que claramente más se siente es cómo todo está pensado, diseñado y concebido para incidir en todo tu “cuerpo multidimensional” a fin de que te conviertas en la máquina más perfecta posible para conectar con Dios durante la meditación. Es por eso que los lingas presentes en los diferentes templos y la multitud de pequeñas otras cosas repartidas por todo el complejo no tienen otra misión más que la de empujarte, empujarte y empujarte hacia “adelante”. Así que, después de cuatro días alternando los diferentes espacios y destilando las sensaciones que se iban produciendo poco a poco, hoy, en el templo del Dhyanalinga, he podido escuchar a Dios decirme: “Yo soy el silencio y me encontrarás en el silencio”.

Isha Yoga Centre, como su nombre indica, es un Centro de Yoga, pero más bien es un “complejo” destinado al Yoga, y “Yoga” entendido como la ciencia milenaria de la “reunión del alma con el espíritu”. Cuando digo complejo, me refiero a que el lugar es brutalmente grande, en medio de la naturaleza y a la falda de las verdes colinas del sur conocidas como las “Seven Hills”, de gran poder energético, al estilo de Arunachala.

Así que, no estamos hablando de un local donde se practican asanas; si buscas un lugar donde hacer cosas para mejorar tu bienestar, este no es tu sitio, porque eso mismo lo puedes hacer en otro lugar sin necesidad de venir aquí. Este lugar es para los buscadores de la “Libertad”, entendiendo la “Libertad” como el definitivo desapego del Yo, para el vuelo libre y directo hacia Dios.

Isha Yoga Centre


Este lugar es increíble. Probablemente sea el mejor lugar en el mundo donde, a través de la interacción con el espacio, puedas catapultar tus prácticas personales a niveles nuevos y más interesantes. Obviamente, el lugar se llama Isha porque aquí tienes la oportunidad de ser iniciado por el Gurú que está detrás de todo esto (Sadh Gurú) en sus técnicas de meditación, y por tanto, llevar la experiencia de estar aquí a un nivel de coherencia y sintonía mucho mayor. Sus técnicas están orientadas a la consecución de la libertad (entendida como la he citado anteriormente) a través de un despertar pleno de la conciencia, y el conjunto de todas ellas las ha bautizado como un proceso de “ingeniería interior”. En la línea de Yogananda, Sadh Gurú entiende la ciencia del Yoga como la verdadera ciencia del desarrollo interior y, en consonancia con la era moderna actual, utiliza el término ingeniería de manera muy acertada.

La ingeniería interior de Sadh Gurú


Personalmente, estoy increíblemente feliz de estar aquí; es como si Yogananda me hubiera traído para disfrutar juntos de este maravilloso lugar concebido por Dios y para la humanidad. Cada vez que entro en el templo del Dhyanalinga, le doy gracias a Dios por estar aquí. Tanto es así, que estoy tratando de modificar las fechas de mi próximo destino, para que mi vuelta aquí dentro de quince días sea para estar seis días en vez de tres.

La experiencia es integral. La comida es completamente sátvica, y por tanto está en perfecta coherencia con el retiro; está muy bien pensada y cocinada. Hay un montón de gente alojada y hay dos turnos para las comidas, que se hacen en un comedor gigante en el que pueden caber 500 personas por turno. Imagínate a 500 personas cantando la oración de gracias, todos juntos y al unísono… es alucinante. Ni qué decir que el complejo es de una calidad excepcional en todo. Los alojamientos son maravillosos, comedores, cafetería, lugares de tránsito, etc… todo está genialmente concebido y pensado para ser coherente con lo que has venido a hacer, y no es para nada caro, seis días me han costado 66€ todo incluido.

Los lingas en los templos han sido consagrados en rituales que se llevaron a cabo hace tan solo unos pocos años cuando se levantó todo este complejo, por lo que se podría decir que son las estructuras energéticas más modernas y de última generación que existen en el planeta.

Linga Bhairavi


Por el seguimiento que he hecho de Sadh Gurú y por cómo están construidos los lingas, puedo decir que su conocimiento acerca de todo lo que se refiere a la construcción de estas estructuras es perfecto. Tiene pleno conocimiento acerca de la interrelación que existe entre la materia, la energía y el ser humano multidimensional. Como espíritu ingenieril que tengo, todavía sigo disfrutando y desentrañando todos los detalles constructivos de estas estructuras, y puedo apreciar en los detalles los “puentes” entre los mundos energéticos de las distintas dimensiones a través de: el tipo de textos grabados en metales nobles, piedras cortadas bajo una geometría perfecta y coherente con el resto de elementos que las rodean, proporciones muy evidentes entre elementos, el uso del agua, el aire y el fuego de manera muy meditada, etc… Toda una ciencia de “lo natural” puesta en sintonía con el elemento definitivo: “el cuerpo humano multidimensional”. Una ciencia de la ingeniería completamente nueva y antigua al mismo tiempo; una ciencia por la que lo dejaría todo para embarcarme a conocerla; la verdadera y última ciencia.

Linga en el templo de Adiyogi

Llevo cuatro días aquí y espero poder sumar diez días más si Dios quiere. De hecho, si como producto del cierre de fronteras por el asunto COVID tengo que quedarme en India hasta que las cosas se calmen, no me importaría para nada hacerme residente temporal en este maravilloso lugar; creo que después de ello, Barcelona sí que me va a parecer MATRIX para cuando vuelva…


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Bueeeeeeeno… han pasado unos cuantos días desde mis últimos párrafos, suficientes para subir y bajar por una montaña rusa de sensaciones y situaciones.

Con la amenaza del COVID cerniéndose poco a poco sobre todo el territorio, se me ocurren varias cosas, una de ellas es reforzar la práctica de los ejercicios energéticos, no tanto en cantidad, sino en calidad. Ahora más que nunca necesitamos recargar el cuerpo de la manera más eficaz posible para estar fuertes, y eso pasa por recordar hacer los ejercicios con total concentración y confianza.

Por otro lado, es un momento para poner a prueba la concentración durante las meditaciones. Ahora, la cantidad de información que rebota en nuestra cabeza es tal que a veces resulta muy difícil meditar, no obstante, es una oportunidad muy buena para practicar la capacidad de dejar a un lado la inquietud mental y dar paso a la concentración. Personalmente, he podido experimentar cómo se rompe el vínculo mental que te atrapa y te mantiene ligado al ciclo de pensamientos circulares durante la práctica; es una sensación única y maravillosa, está muy vinculada a la sensación de libertad. Por supuesto, requiere de tenacidad y de fe durante la práctica, pero si lo consigues, nunca lo olvidarás. Al día siguiente traté de volver a probarlo de nuevo y no lo conseguí, y es que no todos los días son iguales. Por circunstancias que se conocen, tu estado fisiológico varía mucho de un día para otro y tu capacidad para meditar profundamente se ve influenciada, pero lo importante es poder disponer de la experiencia que te recuerda que es posible.

Los primeros días iba descalzo a todas partes y me acostumbré por completo, incluso soportaba con fortaleza las zonas en las que el suelo está ardiendo y tienes que ir medio saltando para compensar el ardor, pero a los pocos días, conforme se iba normalizando “la flipada” de estar aquí, empecé a considerar que igual no era necesario y retomé el uso de las chanclas. El caso es que, durante los tres primeros días, me he pasado repitiendo cuatro veces todos los trayectos en el centro: un viaje de ida con chanclas, la vuelta sin chanclas, vuelta de nuevo a por las chanclas y finalmente la vuelta con chanclas… y es que después de haberme acostumbrado a ir sin ellas, ahora me está costando volver a usarlas.

Tuve la oportunidad de ver a Sadh Gurú de cerca en un Darsan que hicimos el domingo. Nos juntamos unas 800 personas en uno de los jardines del lugar; es tan guay que hubiera dejado que su saliva “coronara” mi faz…

Caminando hacia el Adiyogi


Una de las muchas cosas que me gusta de él es cómo conjuga optimismo, sabiduría y desapego. Es todo un maestro espiritual y para sus devotos, además, un Gurú.

Llevo en mi habitación más de nueve días y creo que la “fauna” que recorre el suelo está empezando a mutar producto de la dieta que les voy proporcionando a base de pieles muertas y pelos; en breve me cruzaré con alguna hormiga convertida en proto-velociraptor…

En el Darsan, hubo un momento en el que Sadh Gurú habló del anillo de serpiente que lleva en el dedo y comentó que, para evitar quedarse atrapado en otra dimensión tras un samadhi o experiencia de ese tipo, es necesario llevar algo de metal en el cuerpo, y por supuesto, yo capté al vuelo el comentario y al día siguiente mi dedo se adornó felizmente con un anillo de cobre moldeado a modo de serpiente enroscada. No es que yo entre en samadhi o cosas por el estilo y por tanto lo vaya a necesitar, es simplemente que es alucinante y me encanta. De momento llevo unos días con él, y al ser de cobre ya se me está poniendo el dedo de color verde; veremos a ver lo que dura la tontería del anillo…

En una mano el anillo “protector” y en la otra, muestras de la protección sanitaria

Los últimos tres días en el Isha Yoga Centre han sido una auténtica locura. En el centro no puedes quedarte más de seis días, a no ser que vengas a enrolarte en un programa de yoga. Mi vuelo de vuelta a Barcelona fue cancelado por el asunto COVID y mi visa expiraba en breve. Sin tener claro a dónde ir y cómo resolver con celeridad el papeleo, iba sintiendo cómo la amenaza de un COVID con voluntad de arrasar la India se iba cerniendo sobre mí, apoderándose de mi estado zen y llegando al punto de casi impedirme meditar en los dos últimos días. Ante tal vacío de buenas ideas, me encomendé a Dios y le pedí que me ayudara a ver con claridad la salida. Así que una tarde, mientras hacía los ejercicios energéticos, tuve un pensamiento fugaz: “tienes que irte YA”. Como en mi cabeza estaba la idea de irme a Kerala como primera opción después de Isha, interpreté que debía salir hacia Kerala “cagando leches”, y empecé a mover hilos para reservar alojamiento en Kerala. A la mañana siguiente, de nuevo todo cambia y, tras una conversación fortuita con la supervisora del lugar, me hace saber que tengo que irme “de la India” cuanto antes y que tengo tan solo un día para organizarlo todo porque, de lo contrario, quedaré atrapado sin poder salir del país hasta quién sabe cuándo. La idea de quedar atrapado ya la había contemplado, e incluso la idea de quedar atrapado durante meses, pero una mayor conciencia acerca de la importancia de la amenaza del virus y la intuición acerca de que esta era una “ventana” que se estaba abriendo, finalmente me hace decidir a la carrera volver sí o sí.

Así que, compacto mis dos mochilas en una, organizo billetes y me despido de Isha. Tengo que decir que en la “huida” me acompaña cierta sensación de pena por tenerme que ir de la India así, a la carrera, después de tres meses con tanta calma, pero como dice el refrán: “la oportunidad la pintan calva” y a mí me viene “que ni pintado” ese refrán…

Si me llegan a decir que hace tan solo “8 horas” estaría con la mochila camino de Barcelona, no lo hubiera creído.

Mi última foto en India: la entrada al Isha, con las Seven Hills de fondo en un día de lluvia

Mi viaje en la India acaba y empieza aquí. Acaba la parte relacionada con las experiencias terrenales, pero empieza todo lo que tiene que ver con “el poso” que ha dejado el contacto con lo divino.

Sin duda alguna, este viaje de tres meses se merece un cierre que se irá cociendo a fuego lento, una síntesis que poco a poco irá viniendo con los días siguientes. Desde la calma y aprovechando el confinamiento producto de las medidas por el COVID iré dando forma a una despedida a la altura de este “pedazo” de viaje. 

Ha sido tan alucinante, que necesito tiempo para digerirlo, pero ¿sabes lo que más, lo que más me emociona de haber hecho este viaje (y la razón por la cual decidí hacerlo)? Que cuando me siente de nuevo a meditar en mi casa, delante de mi templo, yo seré una persona diferente, y en ese momento en el que me disponga a “conectar” con Dios, podré notar sin duda alguna la huella eterna que este viaje ha dejado en mi capacidad para dirigirme a Él y amarlo más que nunca.



Viaje en el 2024
Comentario añadido

Este texto corresponde a mi experiencia de regreso a Isha en 2024. Las cosas aquí han cambiado poco desde mi última visita en 2022, pero siempre que llego a este lugar me siento feliz y afortunado. Con la ilusión renovada, me dispongo a compartir contigo mis reflexiones durante la estancia. ¡Espero que lo disfrutes y puedas sacarle provecho!

Como siempre, hay algo en este lugar que me encanta: crear una rutina que me permita conciliar mis prácticas con el uso de los lugares más relevantes, como la visita a los lingas y los espacios ajardinados. En esta ocasión, y como resultado de haber estado aquí tres veces, me he centrado en acudir al Dhyanalinga dos veces al día y leer en la cafetería.

He comprado muchas más cosas que en visitas anteriores, aprovechando que mi mochila es más grande me he permitido el lujo de llenarla con incienso, libros y elementos decorativos para mi nueva sala de yoga en casa.

Venía con muchas ganas de comprar el libro "Ingeniería Interior" porque había llegado el momento de saber más al respecto. Para mi suerte, me encontré con dos libros más, tan interesantes como el primero: "Karma" y "Muerte".

Libros: Ingeniería Interior, Muerte y Karma

Con seis días por delante y conociendo el lugar, como la palma de mi mano, he disfrutado mucho de leer, aprender, emocionarme y soñar con todo lo que estos fantásticos libros tienen para ofrecer, siempre en mi linda habitación, en la cafetería o en los jardines del lugar. El libro "Ingeniería Interior" me ha dejado a medias. Esperaba encontrar en él una exposición más cercana a lo que realmente se enseña aquí, y no aquello que se enseña a los principiantes sino a los devotos avanzados. Es más un libro acerca de buenas prácticas que un libro donde se exponga una técnica concreta de yoga; eso era lo que yo esperaba encontrar. Es lógico que, si deseas acceder a la técnica yóguica característica de Sadh Gurú, te inscribas en un programa de meses, recibiendo el asesoramiento necesario para el correcto aprendizaje. Normalmente, este tipo de técnicas no se facilitan abiertamente, ya que es necesario estar guiado durante el proceso para evitar errores en la práctica y los problemas derivados de ello. Así que, mi gozo en un pozo.

Ingeniería Interior


No obstante, he disfrutado mucho con los otros dos libros. Gracias al extenso conocimiento de Sadh Gurú acerca del mundo de las energías y de las dimensiones de la realidad del ser, he podido comprender los procesos del karma y de la muerte de una manera más científica y espiritual.

Este lugar hay que entenderlo. En los ashrams habituales, en India, los devotos suelen reunirse en salas de meditación cuyo centro de atención son deidades, gurús o maestros, ya sea que estén vivos o no. En Isha, los elementos alrededor de los cuales los devotos hacen muchas de sus actividades son lingas. Esto es algo muy distinto a lo que espera, sobre todo, un occidental. Precisamente por el entendimiento que tiene Sadh Gurú acerca del mundo de las energías sutiles y su relación con el ser, estos elementos consagrados, o lingas, tienen un protagonismo relevante en el lugar. Cuatro de ellos son los más significativos y están ubicados en el ashram en lugares concurridos y bien visibles. Además, el ashram está ubicado geográficamente a los pies de unas colinas, cuya naturaleza tiene una gran capacidad para influir positivamente en las energías del lugar. Disfruta aquí acerca de la ciencia de la creación de los Lingas.

Este es un ashram donde principalmente viene la gente a recibir formación. Formación en lo que Sadh Gurú ofrece y que él ha bautizado como "Ingeniería Interior". Esto es muy interesante de Sadh Gurú: utiliza terminología técnica o científica para definir muchas de las cosas que explica. Y eso, de alguna manera, lo hace más accesible a un tipo de público que está familiarizado con esos términos, más que con la terminología sánscrita en la que están definidas muchas de las cosas del yoga tradicional.

En este ashram también se permite que personas que no deseen recibir formación, como yo, puedan alojarse por un máximo de seis días. Este sitio está diseñado para que durante tu estancia aquí estés en las mejores condiciones posibles en cuanto a confort y, además, estés constantemente influenciado por multitud de elementos que han sido sacralizados para impactar positivamente tu dimensión energética. Así, tienes la posibilidad de alojarte, recibir formación y estar envuelto en un contexto que, de manera natural, te favorece y, a través de estos elementos sacralizados, recibir influencia positiva.

Las colinas que rodean el Isha Yoga Centre

Sadh Gurú entiende muy bien el yoga desde una visión moderna, partiendo de un conocimiento clásico como el descrito en el Bhagavad Gita. Su discurso enfatiza mucho toda la parte energética del yoga, similar a otros gurús modernos. El yoga que él expone (y que se parece mucho a otros tantos) es un yoga que, mediante técnicas científicas, permite trabajar sobre las distintas dimensiones energéticas del ser humano. Por ejemplo, si en algunas religiones se te dice que ores a Dios o a los Gurús como parte de tu práctica diaria, la propuesta de Sadh Gurú es que realices ciertas técnicas psicofísicas para trabajar sobre la dimensión de tu cuerpo mental, físico o energético.

Isha es un espacio que respira toda esta filosofía y conocimiento. Si tú entiendes esto y estás informado antes de venir aquí, te das cuenta de ello, porque todos esos detalles están diseminados por todo el lugar de manera clara y visible, o sutilmente. Así que, si estás familiarizado con lo que este lugar te ofrece, tienes la posibilidad de ver lo que de otra manera no serías capaz de percibir.

Este es un lugar muy especial, pero repito: si llegas aquí sin haberte informado previamente sobre el lugar, lo que contiene y lo que ofrece, es muy posible que no lo entiendas, lo cual sería una lástima. Estar aquí y no entender el lugar es perderte el noventa por ciento de lo que tiene para tí.

Respecto a Sadh Gurú, es alguien muy solicitado en sitios de referencia. Por ejemplo, es llamado para dar charlas y no necesariamente sobre espiritualidad. Hay empresas muy importantes que lo llaman simplemente para que dé consejo acerca de cosas relacionadas con el día a día o con el desenvolvimiento de las empresas, etcétera. Lo llaman por su sabiduría. Estamos hablando de que empresas como Google, Microsoft, la Universidad de Oxford, entre otras, solicitan a Sadh Gurú para que, con su sabiduría y conocimiento, les asesore. Estas son empresas muy grandes que no pueden dañar su reputación escogiendo a personas equivocadas para asesorarles. ¿Qué quiero decir con esto?

Sadh Gurú


Pues que Sadh Gurú es muy querido en la India y muy respetado, pero en el resto del mundo también lo es, y especialmente por aquellos que no tienen una mirada prejuiciosa. Es muy fácil juzgarlo, es un personaje público y se expone mucho. Es muy fácil inventar cosas acerca de su persona y su vida.

Para mí, Sadh Gurú no tiene nada de controvertido; él es tal cual. Si quieres saber acerca de él, tienes la manera de hacerlo. En sus libros, él se define y cuenta su vida, así como su proceso de despertar. Es un personaje que está muy expuesto. Los gurús no suelen exponerse de la manera que él lo hace. Aquí en la India dicen que es un gurú moderno y él dice que no tiene nada que ver con eso. Él dice que todos los gurús son modernos porque son de la época en la que les ha tocado vivir, pues han hecho lo que en ese momento se hacía o se acostumbraba a hacer. Al estar Sadh Gurú en las redes sociales y hablar de tantos temas, siempre encuentra detractores.

Bhakti yoga, jnana yoga, kriya yoga, etc., en fin, muchos tipos diferentes de yoga para conseguir la unión del alma con el espíritu. Así que, precisamente por eso, mi actitud es estar abierto a conocer, porque cuanto más conocimiento, mejor.

Tuve un pensamiento muy hermoso viniendo en autobús hasta aquí. Pensé que hasta ahora he venido a la India a visitarla, pero algo ha cambiado en este viaje: a partir de ahora voy a venir a India a estar en India. En este viaje, lo que ha pasado es que he conectado con la experiencia de estar, en vez de visitar o buscar experiencias.
Simplemente estando, llevando a cabo mi sadhana, en esas condiciones, India se ha ganado un hueco en mi corazón.

Disfrutando de estar



Información de interés

Transporte:

Taxi desde el ashram de YSS en Coimbatore al Isha Yoga Centre; coste: 1000 rupias.

Alojamiento en Coimbatore:

Web: Isha Yoga Centre

Precio: Dependiendo del tipo de alojamiento, el precio varía. La habitación más sencilla con comidas incluidas cuesta unas 850 rupias diarias.

Cosas a visitar:

El complejo de Isha es un espacio alejado de la ciudad y dispone de todo lo necesario para estancias de retiro sin necesidad de salir al exterior.

Importante:

Si no has leído todavía la sección Consideraciones, no olvides hacerlo. En esta sección encontrarás información muy valiosa que te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. En particular, hay detalles relacionados con tarjetas de crédito y el uso del móvil que son esenciales.



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