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¡He llegado a Chennai!
Estoy en el sur de la India y justo en el ecuador de mi viaje, ¡bonita coincidencia!
Esta parte va a ser bastante diferente a todo lo anterior por varias razones. Hasta ahora, mayormente he visitado los ashrams de Yogananda y todo el turismo espiritual relacionado con su mundo. A partir de ahora, solo visitaré dos ashrams de Yogananda en lo que queda de viaje: Chennai y Coimbatore. El resto serán experiencias completamente diferentes y también muy deseadas.
El ashram de Chennai está en las afueras, completamente aislado de todo y compuesto por dos edificios que albergan las habitaciones, la capilla y el comedor, todo ello en medio de un campo tupido de vegetación y muy bien cuidado. Un lago con preciosa fauna, justo al lado del gran recinto, le pone la guinda al pastel. Voy a ser el único devoto durante estos días.
Durante la noche solo se oyen los grillos, y el camino desde el comedor hasta la habitación está repleto de ranas que se cruzan en tu camino.
Al llegar, después del despliegue logístico habitual, he estrenado el incienso que compré en Puri y que es una delicia. También he estrenado un baño recién remodelado en la habitación. La sala de meditación está muy bien equipada y es muy acogedora, espero tener buenas meditaciones en ella. Este parece un lugar muy bueno para estar completamente solo durante los siguientes tres días. No creo que tenga mucho que contar, ya que no voy a salir de aquí, no hay a dónde ir y tampoco hay con quién compartir, más allá de charlar de vez en cuando con Subramaniam, el señor que se encarga de dirigir este enorme espacio. Es una persona muy agradable y se ha ofrecido a comprarme por internet todos los billetes de tren y autobús necesarios para moverme por el sur. Si estás en la India viajando como turista, este gesto tiene un valor incalculable.
Ashram de YSS en Chennai
Al día siguiente y después de haber pasado la tarde anterior, tengo una sensación familiar que hacía tiempo había dejado atrás, me cuesta mucho meditar y cuando quiero centrarme en el gurú, mi cabeza se distrae con una facilidad increíble, es como si “la magia” se hubiera ido. Empiezo a escudriñar qué pasa, pero no advierto nada en particular, así que decido no preocuparme demasiado y sigo con mis actividades, entre ellas, disfassetsr de las vistas y la calma desde un mirador tipo “torre de vigilancia”, techado y con silla, que he bautizado como: “La Torre del Rey”, desde la que diviso el fantástico paisaje del lago.
Al principio siento que me cuesta estar tranquilo, relajado y disfassetsr del paisaje. Interiormente, me siento nervioso e inquieto, pero muy poco a poco los tiempos de calma se alargan cada vez un poco más. Finalmente, por la tarde, en la meditación, he empezado a sentir la “magia” de nuevo, es la sensación de que Dios está nuevamente contigo, es prácticamente imposible de describir. Creo que Dios se alejó porque durante tan solo un día me olvidé de Él y fui poco compasivo en algunas situaciones. Cuando reorienté mis pensamientos y me volví más compasivo, creo que fue entonces cuando la luz volvió a mí. Así que descubro de manera muy visceral que Dios está presente en la compasión. Debería haber notado que los síntomas de inquietud y nerviosismo están estrechamente ligados a la desvinculación con Dios. Esto es algo que todos los que estamos en algún tipo de camino espiritual ya sabemos, porque lo hemos leído muchas veces. Sin embargo, algo muy diferente es experimentarlo. Confío en poder experimentar con la misma profundidad los otros muchos aspectos en los que Dios se hace presente.
Mirador del lago
Mañana salgo para Puducherry. En Puducherry confío en poder visitar el ashram de Aurobindo. La verdad es que no conozco nada sobre él, pero todo Puducherry es “Aurobindo”. En esta ocasión, al no haber ashrams de YSS o de Kriya Yoga, me alojaré en una casa de huéspedes que tiene muy buena pinta. Debo decir que el ashram de Chennai ha sido excelente en todos los aspectos, veremos si una casa de huéspedes con pinta de hotel de playa está a la altura de los ashrams de YSS.
Qué sensación más conmovedora estar aquí de nuevo, después de cuatro años. A primera vista percibo algunos cambios, pero no son significativos. Mi razón de volver tiene que ver con el interés por ver avances en la supuesta gran renovación del lugar. Y es que leí que el Kendra de Chennai se había convertido en un Ashram, incluyendo monjes residentes, llamando todo ello mi atención.
Una vez aquí puedo constatar que he llegado demasiado pronto y aunque se observa que el lugar de algún modo se está preparando, las obras grandes todavía no han empezado. Hablando con varios devotos, lo que he podido saber es que posiblemente el edificio grande de meditación podría estar acabado en 3 años y el módulo para las estancias de los devotos unos dos años más. Con lo que, en el mejor de los casos, hasta dentro de 5 años no estaría todo terminado. Eso sí, las imágenes acerca de cómo se verá el proyecto son espectaculares.
El nuevo proyecto de Ashram en Chennai
Cuando estén las obras totalmente terminadas, el Ashram de Chennai se va a convertir en un lugar de obligada visita, llegando a ser seguramente un foco de atracción para devotos de otras regiones cercanas. Es realmente emocionante poder llegar a ver todo el proyecto una vez terminado. Espero que la próxima vez que vuelva las obras estén acabadas y en mis peregrinaciones por el sur pueda alojarme aquí por una semana a hacer retiro.
Un Ashram renovado
Actualmente, el hecho de que haya pasado de ser un Kendra a convertirse en un ashram ha tenido ya su impacto sobre las instalaciones actuales. La sala de meditación ahora sí es una sala de meditación en condiciones y poder reunirte con cualquiera de los tres monjes residentes con tanta facilidad y en cualquier momento es genial.
Sala de meditación
Mis tres días en este lugar han sido muy plácidos y las meditaciones muy buenas. Encuentro que hay bastante gente haciendo retiro, mucha más, en proporción, que otros lugares más importantes como Ranchi o Dakshineswar. De nuevo, los devotos me están tratando de maravilla y siento una hermosa conexión con todos ellos.
El entorno tropical
En esta época del año, noviembre y al final de las lluvias del monzón, el clima se siente con el típico sofoco de las zonas tropicales, ya que este lugar está inmerso en una selva y junto a una reserva natural para aves. Así que las noches son un poco pesadas y con mosquitos. Afortunadamente son dos cosas que se pueden sobrellevar siempre que estés en la habitación. Para un europeo de piel blanca, estar en los jardines exponiendo tu piel blanquita parece ser un reclamo para los insectos voladores. Aunque se quema incienso para ahuyentarlos, el lugar es tan grande que los mosquitos surfean cualquier inconveniente.
Personalmente no tengo mayor problema con todo ello ya que mi estancia aquí se resume en meditar y estar leyendo tranquilamente en mi habitación, lugar donde estoy muy cómodo. El entorno selvático puede sorprenderte con algún mono, faisán o lagarto dragón cuando menos te los esperas.
De vez en cuando salgo a tomar un té, a dar un paseo por los jardines o a visitar a las vacas para darles de comer, algo que me encanta.
Espacios de conexión espiritual
El mirador de meditación fue la primera estructura construida en el ashram de Chennai. Con vistas al sereno lago Mannur, este humilde espacio se ha convertido en un lugar sagrado para la meditación. Creo que ha sido reformado; ahora me parece más alto y grande. Tuve la oportunidad de meditar durante un rato en él y disfassetsr de las vistas y la tranquilidad a una hora en la que los mosquitos están haciendo la digestión.
Mirador renovado
El lugar tiene carteles repartidos por todas partes en los que se recogen citas del maestro, algo que me pareció genial ya que, mientras paseas en silencio, puedes ir recibiendo la inspiración de su sabiduría y consejo.
Los terrenos cuentan con varios lugares más que ayudan a los devotos a conectarse con la naturaleza y profundizar en la meditación en medio de ella. Entre ellos se incluyen un altar en el jardín, una glorieta y un estanque de lotos. Los terrenos del ashram albergan una gran variedad de cocoteros y mangos, muchas variedades de flores y un huerto. Con bancos para sentarse cómodamente en varios lugares, este entorno permite a los devotos conectar con lo Divino en la naturaleza y relajarse en cuerpo, mente y espíritu.
Espacios de meditación y jardines
Mi viaje de llegada al ashram se hizo largo. Una vez llegué al aeropuerto de Chennai tuve que buscarme la manera de coger un taxi que me llevara al ashram, algo que no fue fácil de entrada. La dirección del ashram no es conocida por los taxistas y cuando usas Uber para indicar el trayecto algunos taxistas rechazan la carrera. Primeramente tuve que adivinar dónde se cogen los Uber y taxis en el aeropuerto, lo que te obliga a coger una pequeña lanzadera a la salida, que te lleva al punto de recogida de taxis.
Una vez allí, mientras veía cómo me rechazaban la carrera los distintos taxistas en Uber, me encomendé al maestro y le entregué el problema. Al poco, un tipo se me acercó diciéndome que sabía cómo llevarme al lugar y aunque después resultó que no era cierto, al menos el maestro me envió a alguien que estaba dispuesto a ayudarme, gracias a Dios. Tardamos bastante en salir de Chennai y encarar la autovía, ya que era hora punta y los atascos eran monumentales. Esta es una carrera en taxi que puede costarte unas 2.500 rupias y hora y media de trayecto.
El día de mi salida del ashram, un taxi me vino a recoger y me llevó a la central de autobuses desde la que salen constantemente autobuses hacia Tiruvannamalai. Una carrera de 45 minutos y unas 1.200 rupias. Una vez en la central de autobuses es fácil encontrar el que necesitas, solo tienes que preguntar y la gente te va indicando. Prepárate para un viaje de 6 horas bien buenas, pero por 200 rupias (2 euros) y quizás dos horas más que un taxi, te puedes ahorrar unos 50 euros que a mí me merecen la pena.
Conclusión
La conclusión de mis días en Chennai es que, aunque al lugar todavía le queden 5 años para ser lo que el proyecto propone, hoy por hoy es un lugar fantástico para hacer retiro. Un lugar donde la atmósfera en la sala de meditación y los paseos por los extensos jardines te van a acoger de una manera fantástica. Para mí es lugar de paso obligatorio si voy al sur. Un lugar donde conectar al 100% con el maestro y tu sadhana. Bravo Chennai por su cambio de Kendra a ashram, una gran decisión que aplaudo y recibo, como devoto, con gran alegría.
Información de interés
Transporte:
Avión desde Bhubaneshwar (Puri) a Chennai, coste: 54€. Taxi desde el aeropuerto de Chennai al ashram, coste: 2500 rupias.
Alojamiento en Chennai:
Contacto y reservas en: página web
Donativo recomendado: voluntario, no definido.
Cosas a visitar:
Disfrutar durante horas, sentado en el mirador del lago.
Importante:
Si no has leído todavía la sección Consideraciones, no olvides hacerlo. En esta sección encontrarás información muy valiosa que te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. En particular, hay detalles relacionados con tarjetas de crédito y el uso del móvil que son esenciales.